Diseño, elaboración y puesta en marcha de centros de inserción socio-laboral para adolescentes/ jóvenes

Los años de experiencia en el campo de la inserción socio laboral, nos han dotado de una metodología adaptativa  a los procesos con jóvenes en situación de vulnerabilidad. Hemos llegado a plantear nuestro propio modelo como posibles proyectos de implantación de talleres formativos y educativos, y es una de las líneas de trabajo que la asociación se plantea impulsar, en busca de recursos y financiación para el desarrollo de estos proyectos en municipios de la comunidad.

Nuestro proyecto se fundamenta en las siguientes bases educativas y pedagógicas

Desarrollo de la EMPLEABILIDAD

Definimos empleabilidad como la capacidad que tiene una persona para adaptarse a la oferta de empleo que viene dada por una adecuada gestión de los factores que inciden en ella, así como por la conjunción de actitudes, intereses, motivaciones, conocimientos, formación y aptitudes que lo posicionan favorablemente ante el mercado de trabajo.

En un proceso de aprendizaje hacia la empleabilidad se tendrían que desarrollar las capacidades que nos posicionan de alguna manera fortalecidos en el mercado de trabajo. Para ello el desarrollo de la misma atiende a varias estructuras de la persona:

  • Actitudes: es aquella postura ante las situaciones que determina el modo de ver y determina el grado de implicación y actuación. Aquí se desarrollarían el interés por trabajar, por buscar empleo, la predisposición, el valor que se le concede al trabajo como elemento de autonomía personal, económico, la autoestima y el interés por aprender…
  • Competencias personales: es la capacidad que se disponen para realizar actividades, facilitan el descubrimiento en la sociedad y en el mercado de trabajo. Iniciativa, responsabilidad, organización, fluidez verbal, competencias numéricas, capacidad creativa, facilidad de relación, trabajo en equipo,…
  • Competencias profesionales: Son las aptitudes que a través de la formación y/o experiencia determinan un saber hacer para desempeñar un empleo. Formación realizada y experiencia laboral.
  • Elementos sociales: atiende al contexto de vida, familiar, social y personal. Tipo de unidad familiar, ingresos de la unidad familiar, discapacidades, enfermedades, …
  • Elementos laborales: situación de cada uno frente al mercado de trabajo. Oferta y demanda.

Desarrollo y crecimiento personal.

Junto a la formación técnica y profesional consideramos necesario trabajar con la propia persona. Esta dimensión potencia y multiplica  las posibilidades de inserción:

  • Compromiso e implicación en el proceso por ambas partes.
  • La personalización dependiendo de la situación y realidad de cada uno.
  • Flexibilidad, no lineal, que permita establecer pasarelas directas hacia el empleo, mientras se adquiere la formación. Las etapas han de finalizar con los objetivos cumplidos.
  • Dinamismo: objetivo de revisión y actualización continua.

Entendemos también que para que sea posible un crecimiento se necesita ciertos nutrientes:

  • Acogida y proceso de conocimiento y aceptación.
  • Desarrollo de la ascendencia.
  • Claridad en el proceso formativo y educativo.
  • Trabajo emocional de la persona.

Itinerarios individualizados.

Los talleres están diseñados con una estructura flexible para poder atender a un grupo de jóvenes respondiendo a las necesidades educativas y formativas para el desarrollo de la empleabilidad. En el diseño de los itinerarios se contempla que nos podemos encontrar a jóvenes que pueden presentar las siguientes situaciones:

  • Abandono prematuro.
  • Medidas judiciales.
  • Familias en situación de vulnerabilidad social.
  • Adicciones y dependencias.
  • Contextos de Pobreza y exclusión.
  • Atenciones especiales a la diversidad funcional.
  • Desmotivación hacia el empleo y la formación.
  • Procesos migratorios.
  • Otras circunstancias.

Por todo ello entendemos que el proceso formativo debe contemplar las particularidades de cada joven, atendiéndolas en el contexto de una intervención grupal.